|
Desde hace dos años en Sogamoso nació y se consolida una preocupación ciudadana especial por el arbolado urbano, a partir de un entramado irregular orientado a la tala de 32 palmas canarias en su calle principal (carrera 11), que se convirtió en una voz colectiva: Palmas Hablan.
Digo que un entramado irregular porque, a la luz de numerosos hechos y evidencias posteriores, se fue develando una clara intencionalidad de su tala con fabricación de motivos pero apariencia de "riesgo de colapso" y alguna acción judicial, todo para facilitar algún contrato municipal de intervención en esa vía. No entro en esos detalles aquí, aunque el enlace previo ofrece ventana de comprensión al tema. Y esa preocupación, que parecía solitaria y específica, pronto migró a una preocupación mayor, ante la amenaza de eliminación adicional del arbolado en la Plaza 6 de Septiembre y en el Parque Recreacional del Sur, esta vez intentada por mecanismos distintos pero con un factor común, una especie de monstruo de mil cabezas: sorpresa y presión política, ausencia de concertación ciudadana previa, ausencia de diálogo social oportuno, menosprecio del arbolado, desprecio a la participación ciudadana, desapego a la moralidad administrativa e imposición de la obra gris como "ejemplo" forzoso del desarrollo de una ciudad. Todo esto, con evidencias abundantes, todas ellas registradas en diversas publicaciones como también a lo largo de las acciones cívicas y judiciales que se han desatado en respuesta a ese afanoso deseo de eliminar el arbolado de la ciudad, para dar paso al "desarrollo". Algunos ciudadanos decimos: desarrollo sí, pero no así. Y, pensar distinto, no es bien visto por muchos.
0 Comentarios
Me propongo publicar muy pronto “Voces del Lago de Tota”, será una iniciativa que busca acercar el valor ecológico y cultural del lago a las comunidades que viven en su entorno, a través de un libro visual construido desde la fotografía, la narrativa y la experiencia en el territorio.
Hace poco, porque llamé idiota al personaje político de turno que incrementó el salario mínimo a su absurdo capricho -arropado en absurdos argumentos sin piso técnico serio- y sin importarle las consecuencias macroeconómicas para todo un país por semejante irresponsabilidad (a costa de una pildora de dopamina para creyentes enceguecidos que saben aplaudir al torpe salvador, y suelen caer en la torpeza de entregarle su voto hipnotizado porque ya se han vuelto adictos a esa droga verborreica); en respuesta, sucedió esto: Se avecina la elección de director/a de Corpoboyacá, y, dentro de las escasas lecturas de medios que hago (porque, confieso, dicha escasez se debe a una percepción frecuente de contenidos sensacionalistas, con sesgos políticos y énfasis excesivo en aspectos comerciales, por lo cual se ha perdido grandemente la confianza e interés en contenidos), hice dos por accidente, distintas entre ellas aunque con un factor común: ambas -cada una a su manera- muestran posturas inclinadas políticamente que podrían no contribuir a la transparencia necesaria en lo público, esto en torno a dicha elección.
En esta ocasión, dirijo la mirada reflexiva hacia las complejidades de la vida, del factor mismo de vivir (vivir y desarrollar la vida que cada cual tenemos en oficios o labores) y de hacerlo en un mundo tan regulado y encasillado en normas, contratos, artículos, términos, condiciones, compromisos, horarios, controles, informes y letra menuda. Me lo expresó así, un amigo, hace unos días, sabiendo que se aproxima la época para ir pensando en esas campañas. ¿De veras? -le dije. Porque el primer requisito es, ser humilde y mejorar, con la crítica constructiva; el segundo, mejorar aún más, cuando haya más de esa crítica; y el tercero, no parar de hacerlo, aun cuando la crítica sea férrea y no cese. Si está dispuesto a eso, sin corruptelas y en un ambiente de respeto máximo a la gente cualquiera su condición, hágale viejo -lo desafié.
|
Reflexiones
Reflejos de mi sentir sobre temas ambientales.
© Felipe Andrés Velasco AutorFelipe A. Velasco Archivos
Junio 2026
Categorías
Todo
|


Canal RSS