|
Desde hace dos años en Sogamoso nació y se consolida una preocupación ciudadana especial por el arbolado urbano, a partir de un entramado irregular orientado a la tala de 32 palmas canarias en su calle principal (carrera 11), que se convirtió en una voz colectiva: Palmas Hablan.
Digo que un entramado irregular porque, a la luz de numerosos hechos y evidencias posteriores, se fue develando una clara intencionalidad de su tala con fabricación de motivos pero apariencia de "riesgo de colapso" y alguna acción judicial, todo para facilitar algún contrato municipal de intervención en esa vía. No entro en esos detalles aquí, aunque el enlace previo ofrece ventana de comprensión al tema. Y esa preocupación, que parecía solitaria y específica, pronto migró a una preocupación mayor, ante la amenaza de eliminación adicional del arbolado en la Plaza 6 de Septiembre y en el Parque Recreacional del Sur, esta vez intentada por mecanismos distintos pero con un factor común, una especie de monstruo de mil cabezas: sorpresa y presión política, ausencia de concertación ciudadana previa, ausencia de diálogo social oportuno, menosprecio del arbolado, desprecio a la participación ciudadana, desapego a la moralidad administrativa e imposición de la obra gris como "ejemplo" forzoso del desarrollo de una ciudad. Todo esto, con evidencias abundantes, todas ellas registradas en diversas publicaciones como también a lo largo de las acciones cívicas y judiciales que se han desatado en respuesta a ese afanoso deseo de eliminar el arbolado de la ciudad, para dar paso al "desarrollo". Algunos ciudadanos decimos: desarrollo sí, pero no así. Y, pensar distinto, no es bien visto por muchos.
0 Comentarios
|
Reflexiones
Reflejos de mi sentir sobre temas ambientales.
© Felipe Andrés Velasco AutorFelipe A. Velasco Archivos
Junio 2026
Categorías
Todo
|
Canal RSS